A CHAPARRO DE MÁLAGA Y SU TOQUE MAESTRO
Saltaba a borbotones la alegría
del moruno brocal de agua morena
entre veintitres rosas con su pena
y un vivo naranjal que el sol teñía.
¿Qué clavijas de nácar, qué armonía,
qué música de oro es la que suena?
¿Qué atardecer en manos de azucena
ponen al alma tono y melodía?
Un temblor de guitarra por el aire
y un silencio gozoso. Se ha parado
el tiempo ante la sal de su donaire,
ante la eternidad de lo sagrado,
que entre prima y bordón, dulce desgarro,
alza su corazón Niño Chaparro.
Con todo cariño de Mariví Verdú.
Málaga, 3 de Junio de 2007
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